07 noviembre 2019

Contemplando el vuelo de una mosca tan ricamente

Hace unas semanas alguien muy cercano me comentaba: - parece, leyendo tu blog, que seas feliz contemplando el vuelo de una mosca. El tono, y el gesto, eran más bien burlones. A lo que contesté: - claro, es que soy muy feliz en algunos momentos y en otros estoy triste, cabreada, eufórica... como todo el mundo. 

Bendito momento, ese en el que lo que digan los demás te resbala cual gotas de agua sobre aceite. 

Vivir constantemente en lucha contra uno mismo, con el "noble" propósito en mente de "acumular puntos para": ser feliz, ser rico, ser aceptado, ser reconocido, ser respetado, ser correcto, alcanzar la iluminación... (cámbiese "puntos para" por "buen karma" y resultaría lo mismo) está bien para quien así lo elija. Pero lo justo sería que esa "elección" fuera real, propia, y no inculcada. Tenemos grabado a fuego, en el inconsciente, lo que hay que hacer y cómo. Y si no lo recordamos siempre aparece alguien que te ayuda a hacer memoria. Si uno vive desde otro lugar y se permite ser más amable con su persona y se permite parar en algún momento, siempre hay quien se molesta mucho por ello. Suelen ser justamente quienes viven en continua batalla, interna y externa.

Soy de la opinión de que cada cual ha de vivir, dentro de las posibilidades intraindividuales, a su manera. Siguiendo sus propias normas, pero sin dañar a nadie. Si el de al lado vive de manera totalmente opuesta a la tuya, porque así lo ha elegido libremente, que lo haga, adelante. No somos nadie para opinar sobre vidas ajenas. Es más, no deberíamos hacerlo pues somos demasiado ignorantes en demasiados aspectos. 

Por eso, no sería buena idea que hicieras demasiado caso a todo lo que aquí escribo. Vive (a tu manera) y deja vivir (a los demás, a la suya).

Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

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