21 octubre 2019

"Los renglones torcidos de Dios", y otras personas "de etiqueta"

Hoy estreno nuevo portátil, por fin. Haciendo honor a la estación que toca, me desprendo de lo que ya. no me sirve: mi viejo pc (ya muerto, por cierto... DEP) para dejar entrar lo nuevo... este recién estrenado cacharro, que aunque luce un semblante prometedor, no las tengo yo todas conmigo con que no me falle an tes de unos cinco añitos. Cruzo los dedos ;)

Mi noble (e ingenua) intención de abrir una nueva etapa se ve acompañada, y reforzada, por este nuevo trasto con el que seguiré tecleando para compartir reflexiones, chorradas e ideas varias. Y para hacer honor a este mini-punto de inflexión quiero hablar hoy de algo importante. Los denominados trastornos mentales.

Y así, sin más preámbulo, afirmo que la industria del cine ha hecho mucho, pero que muchísimo daño al respecto. Sino, recuerda estas pelis: "Psicosis", "El silencio de los corderos", "Múltiple"... Pareciera pues que una persona con la etiqueta de enferma mental tuviera una predisposición innata para cometer las mas crueles atrocidades, cuando en realidad no es así. 

Hace unos días fui al cine a ver "Joker", y cuál fue mi sorpresa al descubrir  una perspectiva mostrada diferente pues, en lugar de mostrar a un loco asesino, se muestra la realidad diaria de una persona, desde un lugar en el que es fácil ponerse en el lugar del otro. Esto nos permite empatizar en algunos momentos, pues nos acerca a su verdad, a él, a través de su dolor y su sufrimiento. No quiero desvelar mucho más de la peli por si tienes pensado ir a verla. Pero te la recomiendo. Es cruda, es muy triste y hay escenas fuertes, que por cierto... no esperaba, pero es de esas películas que te dan qué pensar. 

¿Cómo será el futuro de una persona con una infancia más que desgraciada? ¿Realmente tendrá las mismas oportunidades que el resto? ¿la etiqueta de enfermo mental será exclusiva para él o también se la endosarán a la persona que le maltrató en su infancia? ¿por qué en esta sociedad siempre se lleva la peor parte la víctima? ¿se podrá reponer totalmente algún día de sus traumas? ¿sus serios problemas determinarán finalmente su conducta? ¿y su vida? Si ni tan siquiera esa persona conoce su pasado porque no lo recuerda de manera consciente ¿qué probabilidades tiene de salvarse de la etiqueta de enfermo mental en un futuro? ¿La sociedad en estos casos actúa como flotador o como piedra?

Mucho que aprender. Mucho que enseñar. Mucho por hacer... para que la persona etiquetada de enferma mental deje de ser el blanco perfecto de múltiples injusticias y abusos. Para evitarle el dolor de bregar con "salvadores" que, en demasiadas ocasiones, la hunden todavía más que los verdugos más crueles. 

La etiqueta, o en su defecto la rareza diferencia, puede llegar a ser una losa que arranque de un plumazo toda credibilidad y visibilidad... Un@, a menudo, deja de ser persona a los ojos de los demás y pasa a ser "un nadie" indigno de respeto. Invisible.

Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

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