19 junio 2019

Llora, enfádate, culpa al otro, quéjate

Es un hecho, nadie quiere sufrir, a no ser que se posea cierto rasgo masoquista, claro. Incluso los animales no humanos huyen del sufrimiento y luchan por su supervivencia, es lo natural. Por eso cuando perciben un peligro, la mayoría de veces, huyen bien lejos. La reacción de huida es un instinto básico inherente a todos los animales, humanos incluidos. A veces ocurre que en muchas situaciones en las que lo más sensato es huir, luchamos sin tregua hasta quedar exhaustos, yendo así en contra de nuestra propia naturaleza. ¿Cómo es posible que esto ocurra? En más de una ocasión, se traza una línea divisoria, se ensalza lo humano y se desprecia lo animal o instintivo, y se pone toda la energía en eliminar cualquier atisbo "salvaje", cuando la realidad es que somos animales, racionales  sí, pero animales al fin y al cabo. Es la capacidad de razonar lo que nos hace humanos, y razonamos en base a nuestro sistema de creencias. La mayor parte del tiempo vivimos acorde a ellas, sin ser conscientes de que muchas de ellas nos perjudican.  

Por otro lado, además de evitar el sufrimiento, todos deseamos ser felices, aunque solo sea por un ratito. Para mí la felicidad es sinónimo de paz interior o, aunque no sinónimo, sí se le acerca bastante. Creo también en el poder de las pequeñas cosas para incrementarla. Pero, hay un tiempo para cada cosa. Como decía en otro post hay tradiciones, la védica por ejemplo, que afirma que la felicidad que anhelamos es continua en el tiempo y en todo lugar. Este no es un objetivo realista, es más, si se instala esa creencia acerca de la felicidad en nuestro cerebro, lo más probable es que, a la larga, consigamos todo lo contrario y nos frustremos y culpabilicemos por no ser capaces de alcanzar tal objetivo. Hay un tiempo para cada cosa. Hay momentos de felicidad y también hay momentos en los que es necesario estar tristes o enfadados, momentos en los que debemos quejarnos y derivar culpas a quien corresponda. Es más, además de necesario, es saludable hacerlo.

"Se positivo siempre", "todo lo que te ocurre es culpa tuya", "se tu mejor versión", "sal de tu zona de confort", "a pesar de todo, sonríe", "lucha sin tregua por lo que quieres", "está prohibido quejarse", "el sufrimiento es necesario", etc. Estas y otra decena de frases hechas más se están convirtiendo en el nuevo "evangelio" en determinados entornos. Estas máximas acordes con el "pensamiento positivo" llevan directamente al agotamiento ya que empujan con ímpetu hacia una autoexigencia desmedida. Vamos... que solo faltaría el látigo. Incluso en casos de enfermedad grave se demanda al enfermo que se empeñe en ser positivo. Es cruel e insano. Forzarse día tras día para conseguir tales objetivos puede desembocar en desesperanza pues se haga lo que se haga siempre será insuficiente ya que se persiguen objetivos muy poco realistas. ¿Podrían ser estos mantras de "auto machaque" los nuevos mandamientos para jóvenes incrédulos (y no tan jóvenes)? ¿podría ser esta una perversa forma de conseguir un rendimiento máximo a costa de rebasar ciertos límites? o ¿quizá se busca implementar rasgos como la sumisión, obediencia, abnegación y auto explotación? 

Seguir a ciegas estos eslóganes de gurús vende humos, puede desembocar en el desarrollo de estados de ansiedad y depresión. Ya va siendo hora de cultivar una verdadera autoestima, de reivindicar nuestro derecho a sentir emociones y, lo más importante, a expresarlas libremente. Es básico para cuidar nuestra salud mental dar espacio a TODAS las emociones y sentimientos. Darnos permiso para llorar, para enfadarnos, para culpar al otro cuando es de recibo, para quejarnos, etc. y sin culpa. Es lícito que lo hagamos. Es natural que lo hagamos. Expresarnos es un derecho básico. No se puede ser positivo siempre, no se puede sonreír siempre, no es necesario salir de lo que llaman la "zona de confort", no es necesario luchar siempre y mucho menos sufrir. Que locura esta la de crear problemas donde no los hay. Que irresponsabilidad crear personas insatisfechas. ¿A quien beneficia esto? Seguramente a quienes venden "bienestar" en cualquiera de sus modalidades. 

Ríe, llora, enfádate, culpa al otro, quéjate, aprende a decir NO, no luches batallas innecesarias, huye... Haz lo que nazca de ti, DE TI,  no lo que te dicen que hagas.

¿Sabes cuantos beneficios aporta el llanto? Cuando lloramos, además de proporcionarnos un estado de relax y de desahogo, también reducimos la angustia, ya que el llanto activa el sistema nervioso parasimpático. Además, las lágrimas contienen elementos neuromoduladores que  funcionan como un analgésico natural. También mejora el estado de ánimo. Además a través de las lágrimas te deshaces de bacterias. Otro beneficio a destacar es que reduce la ansiedad y el estrés pues con las lágrimas se liberan sustancias que los causan, además de despertar la empatía ajena. Por tanto, llorar es buenísimo a todos los niveles, permítetelo. Te sugiero que la próxima vez que alguien te diga que no llores... Te enfades, si así lo sientes, te quejes y llores a mares si lo necesitas. Así vas a empezar a hacerte cargo de ti, de tus emociones. Te vas a cuidar de verdad, lo demás es una película de terror. Por otro lado, culpar a los demás de todos nuestros problemas no es la idea que quiero transmitir. Culpar a los demás de lo que sí les corresponde sí es lícito. Es colocar la responsabilidad que a cada cual le pertoca, si no fuera así sería demasiado fácil aprovecharse del otro, no crees? 

Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

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