07 junio 2019

La meditación. Un cajón de sastre

Imagina un cajón muy desordenado, caótico. ¿Qué sientes al abrirlo? ¿Te resulta agradable de ver? ¿Te proporciona calma o agitación, bienestar o malestar? ¿Contemplarlo con esmero y asiduamente te va a ayudar a ordenarlo? No, ¿verdad? Como mucho te toparás con una realidad, hasta el momento, latente. Este sería un caso de lo que ocurre en meditación cuando la mente en cuestión no está en disposición adecuada para ello. Sería como abrir un cajón de sastre o la puerta de una sala de grabación insonorizada... Abres, y de repente te encuentras con un montón de trastos desordenados o, en el caso de la habitación, con la música a todo volumen. ¿Qué crees que pasará meditando en esta mente "desastre"? Por mucho que se abra y se observe el cajón, o la habitación, esa contemplación en sí no va a arreglar las cosas. La repetición de un mantra tampoco, pues sería como fijar la vista en otro cajón evitando mirar al problema de frente: el desorden, y nuestro cajón seguiría desordenado, o en el caso de la habitación ruidosa sería como ponerse a cantar otra canción distinta y en un tono más bajito, al final lo único que se conseguiría sería algo así como mezclar dos ruidos o dos sonidos. Por tanto, ni se va a ordenar el cajón por arte de magia, ni el volumen de la música va a disminuir milagrosamente. La meditación pues, en según que casos, sería como encender un gran foco en un cajón de sastre. Cabría preguntarse si sería beneficioso empezar a meditar en estos casos, sobre todo si la persona en cuestión lleva una vida más o menos satisfactoria. Creo que en estos casos sería más adecuado llevar la mente a la atención mediante una tarea o actividad tal que permitiera a la persona concentrarse sin tener que pasar por la contemplación del cajón de sastre. Por ejemplo, practicar escalada, modelar barro, pintar, etc. Por otro lado, cuando una persona se adentra en su mente y altera su estado de conciencia, es probable que afloren conflictos y traumas latentes, si los hay, ¿es beneficioso que afloren? Pues si aquellos están "dormidos" es por algo. La mente ha desarrollado tal estrategia para que la persona pueda sobrevivir al dolor. Si la inteligencia de nuestra propia mente ha optado por "esconder o guardar" algo ¿forzar para que eso aflore no es aventurarse demasiado? Dada la complejidad del tema, está claro que la decisión de embarcarse o no en esta travesía, me refiero a la meditación, debe ser tomada única y exclusivamente por la persona en cuestión pero sobre todo, y si se aventura a ello, debe ser guiada por un experto pues a día de hoy la mente humana sigue siendo un gran misterio. Se desconocen muchos de sus procesos, de su funcionamiento y capacidad, etc. No es buena idea jugar con fuego. La meditación, como ya he dicho, altera el estado de conciencia y esto puede traer consigo algunas complicaciones muy serias. Por tanto me aventuraría a decir que la persona que guie este proceso debe tener unos estudios serios acordes al tema en cuestión para poder reconducir cualquier situación peliaguda que se derive de la práctica. Creo, y esta es mi opinión, que es de una gran irresponsabilidad e insensatez guiar una meditación simplemente por tener un título de instructor o profesor de yoga, hacerlo es aventurarse demasiado ya que la gran mayoría de "yoguis" no conocen ni piensan acerca de las posibles complicaciones. Creo que hace falta una regulación seria al respecto. Pero ¿porqué nos adentramos en estas prácticas sin reflexión alguna? Tantas son las bondades que se venden de la meditación que uno no se para a pensar en las posibles contraindicaciones. Si te interesa, o estás pensando en apuntarte a un curso de meditación, etc. puedes profundizar sobre el tema aquí. ¿Qué está ocurriendo? ¿Por qué no se habla de ello? es más ¿por qué no se regula esta práctica? ¿Por qué cualquier persona en posesión de un título de profesor de yoga puede adentrarse en semejante jardín creyéndose capacitado para hacerlo? ¿por qué permitimos que estas técnicas entren en las escuelas sin conocer realmente el alcance? No es mi intención criticar la meditación la cual se dice es beneficiosa en muchos niveles. Solo intento mostrar la otra cara de la moneda para dar una visión completa y realista. Pareciera pues que el apellido "ancestral" de vía libre a cualquier técnica "exótica", pero habría que ser mas precavidos. ¿Verdad que con un cursillo de tres meses nadie puede abrir un centro para dar masajes? entonces ¿por qué sí nos atrevemos a jugar con algo tan serio, y a la vez tan desconocido, como es la mente humana? A mi modo de entender falta prudencia, conciencia de lo que se está haciendo, sensatez y mucha más responsabilidad en este campo.
Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

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