13 abril 2019

La soledad ilustrada

Nada tiene que ver el sentimiento de soledad con la compañía. Uno puede sentirse solo entre una multitud y también con personas "incompatibles". En cambio puede estar en la gloria en la más absoluta soledad. 
Pienso que este sentimiento de soledad tiene más que ver con la falta de plenitud personal. Si te sientes pleno, nada te falta, ni siquiera compañía. Lo inusual es sentirse así continuamente, y es ahí cuando el sentimiento de soledad nos puede atrapar.

¿Pero, qué ocurre cuando nos sentimos solos dentro de un grupo? Como ya he dicho si uno se siente pleno no se sentirá solo, pues se tendrá a si mismo. Pero en las demás ocasiones es un hecho que tiene mucho que ver con el respeto dentro del grupo. No es tan importante encajar o no, sino que se respire un ambiente respetuoso y relajado. 

¿Formas parte de algún grupo? ¿compartís valores? - El grupo puede ser también la familia, los compañeros de trabajo, etc. ¿te sientes respetado por el grupo? Aquí está la clave. El respeto. El respeto es básico para sentirse incluid@, incluso si los valores que promueve el grupo difieren de los tuyos. Si hay respeto hay inclusión, de lo contrario se crea una batalla implícita o explícita que implica imposición, autoritarismo, lucha de poder, etc. 

¿Qué hacemos si nos encontramos en un grupo "hostil"? Si hayamos en él una falta de respeto constante, pienso que lo inteligente es abandonarlo. La mayoría de las veces es una pérdida de tiempo gastar energía en conseguir un mínimo de comprensión, pues si no existen unos valores básicos de fondo, difícilmente se integrarán en unos pocos minutos. Este es un trabajo personal que debería nacer desde una voluntad genuina, no cabe aquí la imposición. Si a una persona le importa de verdad el otro hará un esfuerzo para ponerse en su lugar y comprenderlo, si no es así, lo más saludable para ambas partes es la distancia. Y tanto puede ser una distancia física como psicológica. 
Una de las pistas que nos sugiere que quizá lo mejor sea alejarse es cuando, de forma reiterada, se genera lo que yo llamo una discusión rebote en la cual el otro se centra en su opinión - la escucha brilla por su ausencia, y simplemente se limita a rebotar las argumentaciones de la otra persona, como si de una partida de tenis se tratara. No se tú, pero en estos casos, yo no juego... No compensa. Estas situaciones recuerdan a dos niños de guardería peleando por un juguete. Cuando, en lugar de buscar el acercamiento, mediante la comprensión, se busca "ganar" la conversación, sería bueno hacérselo entender al otro para que comprenda lo que implica esa conducta. Sería algo así como: - ok, tú ganas la conversación pero pierdes un poquito más de mí, ¿te compensa, vale la pena?. Si la situación no cambia lo más saludable es dejar ir a esa persona o grupo.

Si hay buena autoestima de base, no necesitaremos desesperadamente otro grupo u otra persona para sentirnos bien. La cuestión es compartir, no desde la carencia, la necesidad, sino desde la plenitud personal desnuda, no necesitada de nada externo. Lo mismo ocurre en las parejas. La cuestión es compartir plenitudes, no carencias y necesidades. Es imprescindible aprender a estar solos. Saber bailar nuestro baile, danzar nuestros pensamientos, sentimientos y emociones incómodos sin necesidad de un soporte, sin que nadie nos sostenga emocionalmente más que nosotros mismos. Para ello hay que buscar herramientas.

No obstante hay quien afirma que hay que restarle importancia  al hecho de que se falte al respeto de vez en cuando. Pienso que esto es una cuestión que cada cual ha de valorar. Imaginemos a una persona maltratada durante años. Esa persona ha de recuperar su autoestima, ha de aprender a valorarse, y esto pasa por poner límites ante la invasión del otro. Quien ha de cambiar aquí es el maltratador; el maltratado ya tiene trabajo de sobra con recuperar su autoestima robada.

Me gusta referirme a una soledad ilustrada como esos momentos de recogimiento en los que puedes dar color a tu vida, cultivarte y disfrutar muchísimo de tu tiempo a solas. Son momentos en los que puedes fortalecerte. Por ejemplo, pasar tiempo leyendo, escribiendo, practicando la atención plena... cualquier actividad que disfrutes en soledad, sirve. 

Aprender a estar bien en nuestra propia piel es básico. Es una cuestión imprescindible para no caer en relaciones perjudiciales de dependencia, abuso, etc.

Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

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