19 abril 2019

Fe y yoga ¿tienen relación?

Antaño, la mariposa era el emblema o símbolo del alma. Los artistas de la antigüedad representaban a Platón con alas de mariposa en la cabeza, por ser el primer filósofo griego que trató la inmortalidad del alma. 

Hay quien cree en la inmortalidad del alma o reencarnación, es decir, se vive desde la fe. Por ejemplo, el hecho de que Mozart con tan solo cinco años fuera capaz de componer obras musicales, es prueba suficiente para los creyentes como demostración irrefutable. También hay quien se basa en la razón y la lógica, y le es un poco más complicado sucumbir a tal creencia, porque la reencarnación es una creencia, ya que no existe evidencia demostrable, o dicho de otra forma, es cuestión de fe. 

Hay que tener en cuenta que sería del todo contradictorio creer en la reencarnación si, simultáneamente, esta creencia coexistiera con otra que defendiera una visión del ser humano según la cual mente o alma y cuerpo fuesen una entidad en si misma o no separada; pues la creencia en la reencarnación se asienta en la idea de que alma y el cuerpo son dos entidades distintas que, al morir, se separan. Es decir, el alma dejaría al cuerpo para habitar un nuevo espacio, o cuerpo, se volvería a encarnar. Lo inmaterial se uniría con la materia de nuevo, se re-encarnaría. Por tanto, y me reitero, la creencia en la reencarnación implica concebir alma y cuerpo como dos entidades separadas y distintas - al menos así debería ser para gozar de coherencia.

He estado divagando sobre este tema, a raíz también de mi joven conocimiento sobre la tradición yóguica - que hunde sus raíces en el hinduismo. Mi intención es exponer algunas cuestiones, ya que muchas veces nos adentramos en determinadas tradiciones sin conocer su trasfondo y, quizá, cuando profundizamos de verdad nos damos cuenta de la contradicción de base en la que quizá nos hemos sumergido, y hacemos consciente lo inconsciente. Creo que hay que tener en consideración una cuestión, si es que se parte de una visión purista y rigurosa del yoga ¿Puede alguien creerse yogui si no tiene fe? Me refiero a un yoga tradicional, ya que es posible practicar asanas independientemente de la aceptación e integración del sentido último del yoga, claro está. Ahora verás por qué te digo esto, aunque te aviso que si no conoces esta tradición quizá te resulte pesado el post de hoy.


Según la tradición, existe una ignorancia primigenia, un desconocimiento de la verdad, que debe ser superada. 

Por otro lado, yoga consiste en la unión mente-cuerpo que, en principio, se supone están separados. El objetivo último del yoga tradicional es superar el ciclo eterno de vida-muerte o reencarnación - llamado samsara - mediante el dharma (misión) y el karma (acción). Éstos, a su vez, determinarán el destino de cada persona en "el proceso de llegar a ser". Es decir, según sea, digamos, la "calidad" de aquellos (dharma y karma), se "evolucionará o involucionará". 
Estos dos términos, evolucionar o involucionar, implican una jerarquía entre seres vivos; pues se considera que el evolucionado es superior al involucionado. ¿Esto genera más separación o más unión? ¿Dónde queda en esta jerarquía la igualdad como valor?
Siguiendo con el tema decir que este proceso cíclico de vida y muerte (de reencarnaciones infinitas o samsara) culmina en el logro de la liberación, moksa, o unión con Dios. Es decir cuando se consigue moksa ya no hay separación sino unión. Pero ¿Unión con quien? ¿con la jerarquía "superior", es decir con los "seres evolucionados" o  Dioses"? 

Otra interpretación más terrenal, y más lejana del yoga tradicional, referente a samsara podría ser que este ciclo de vida y muerte, hiciera referencia a las diferentes etapas de la vida, es decir, cada etapa simbolizara una muerte y un nuevo nacimiento. Y se referiría a la liberación como algo mental e interno. Nada sobrenatural, vaya. ¿Cuál sería entonces la "verdad", cuál la ignorancia primigenia a superar?


Ante un mismo suceso pueden nacer interpretaciones totalmente opuestas, esto es porque cada cual parte de unas creencias propias. Por ejemplo, en referencia a "la ley de conservación de la materia" de Lavoisier que reza: "la materia no se crea ni se destruye, solo se transforma" podríamos darle dos interpretaciones: El creyente le daría una oportunidad a la reencarnación, seguramente pensaría en la transformación como evolución o involución en "seres superiores o inferiores". El no creyente, en cambio, pensaría que al morir nos transformamos sí, pero en polvo. 

No tengo, ni lo busco, ninguna autoridad moral, académica ni de ningún tipo sobre el tema, para pretender dejar constancia de mis propias conclusiones. Solo quiero abrir la puerta al auto cuestionamiento y reflexión sinceros. Por otro lado me encantaría saber tu opinión y conocimiento sobre ello.

Lo único que sí puedo sugerir es que, como decía Buda, "la mente es causa de esclavitud o de libertad." 

Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

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