29 abril 2015

Licuados de verduras y frutas

Autor de la imagen: desconocido por el blog

Un buen momento para ayudar a nuestro organismo mediante una depuración es en los cambios de estación. Una buena forma de hacerlo: con zumos o licuados de verduras y fruta. 

¿Por qué no solo con frutas? 

Al licuar la fruta lo que hacemos es desechar la fibra que contiene, eso hace que la glucosa en sangre suba rápidamente por la ingestión de los azúcares de la fruta. Si, en cambio, mezclamos las frutas con verduras aunque también a éstas se las desprovee de su fibra, la cantidad de azúcar que contienen es menor, por tanto nuestro nivel de azúcar en sangre se mantiene más estable y nuestra energía también. Otro truco para evitar el pico de glucosa en sangre es tomar el licuado con algún fruto seco ya que de esta manera los azúcares se absorben más lentamente (pero no lo haremos si estamos ayunando).

Recetas

Experimentando he descubierto 4 combinaciones riquísimas! Para prepararlas solo has de lavar, pelar y licuar los ingredientes. Si son ecológicos mejor y no hará falta pelar la mayoría de ellos. Una recomendación: no abuses del licuado número 2 ya que es muy rico en azúcares. Tómalo solo puntualmente y con algún fruto seco.

Licuado 1
  • 2 ramitas de apio
  • 2 pepinos medianos
  • 2 mandarinas 
  • 1 trocito de jengibre (1 cm.)
  • Un puñado de lechuga

Licuado 2
  • 4 zanahorias
  • 1 remolacha cruda
  • 1 mandarina
  • Un puñado de menta fresca

Licuado 3
  • 1 pepino mediano
  • 1 trocito de jengibre (1cm)
  • 1 ramita de apio
  • 1 pera blanquilla
  • 2 manzanas
  • 1/2 limón pelado y sin pepitas
  • Un puñado de cilantro

Licuado 4
  • 4 zanahorias medianas
  • 1 trocitos de jengibre (2 cm.)
  • 2 ramitas de apio
  • 1 limón pelado y sin pepitas
  • 2 peras blanquilla
  • Un puñado de perejil

Otras opciones

Estos otros licuados los he encontrado en uno de los libros de Ana Moreno, y son idóneos para hacer un ayuno ya que los ingredientes son muy depurativos. Se trata de combinar 4 ingredientes fijos: apio, limón, pepino y jengibre (licuado depurativo básico) con dos variables. También puedes tomar simplemente el básico prescindiendo de los ingredientes variables. Cinco opciones:
  • Apio, limón, pepino, jengibre, remolacha y perejil.
  • Apio, limón, pepino, jengibre, manzana y espinacas.
  • Apio, limón, pepino, jengibre, pera y rúcula.
  • Apio, limón, pepino, jengibre, fresas/frutos rojos.
  • Apio, limón, pepino, jengibre, zanahoria y perejil
Es muy aconsejable y aporta muchos beneficios tomarlos en ayunas todos los días, y después seguir con las comidas habituales.

Truco

Si además de tomarlos como desayuno lo haces también a media tarde, o antes de las comidas principales, te saciarás antes ya que necesitarás ingerir menos cantidad de comida. Además te beneficiarás de un gran aporte de nutrientes de calidad.

Semi - ayuno

El ayuno y/o semi-ayuno está desaconsejado en ciertos casos, por ejemplo, embarazadas, niños y personas con algún tipo de enfermedad. Si tienes alguna condición especial y dudas al respecto, consulta a tu médico.

Si no es tu caso y quieres darle un verdadero descanso a tu cuerpo, pasa de uno a tres días tomando solo licuados en el desayuno, comida y cena (idealmente tres días). Pero no has de pasarlo mal. Prueba un día, si ves que te sientes bien, sigue y ve a por el segundo si no, no pasa nada, tu organismo te lo agradecerá igualmente.

He de puntualizar que este tipo de semi-ayuno es adecuado para personas vegetarianas, veganas o crudiveganas que se alimenten saludablemente (se puede ser vegetariano o vegano y no tener una alimentación saludable, por ejemplo comer muchos fritos, rebozados, snaks, etc.) o también para personas que tengan una alimentación sana (mucha verdura, fruta, legumbre, con cocciones saludables etc. y apenas productos de origen animal). 

Como ya sabes, los modos de cocción son muy importantes, siendo el vapor, hervido, plancha, macerados, salteados, etc. más saludables que fritos, refritos, microondas, etc.

Si no es tu caso, y tu alimentación incluye mucho producto de origen animal, harinas refinadas, bollería, dulces, fritos, etc. existen otros tipos de semi-ayunos más adecuados para ti. Por ejemplo podrías hacerlo a base de batidos de verduras y frutas o con cremas de verduras, o verduras al vapor/cocidas/salteadas, etc. ¿Por qué puntualizo esto? Cuando hacemos una depuración con zumos, los tóxicos pasan a sangre muy rápidamente ya que no contienen fibra. Cuántos más tóxicos tengamos que eliminar, más agresivo puede ser el proceso ya que los síntomas de la depuración pueden llegar a ser muy molestos (mal aliento, lengua blanca, granitos, dolor de cabeza, mucha debilidad, etc.). En cambio si se hace a base de batidos o cremas, al contener fibra, se enlentece el paso de los tóxicos a sangre y el proceso es más suave. De todos  modos, si no ha llegado tu momento de hacer una depuración, por ser tu alimentación muy poco saludable o has empezado a depurar y tienes unos síntomas detox muy molestos, entonces es más adecuado que sanees tu alimentación antes. Empieza a introducir en tu dieta gran variedad de vegetales cocinados de manera saludable (ensaladas, legumbre, semillas, gazpachos, sopas/zumos/batidos vegetales, verduras al vapor/plancha/salteadas, , etc.) y a reducir productos animales. De esta manera, en tu caso, ya estarás haciendo una gran depuración. 

Una depuración te dará la oportunidad de limpiar tus células, de renovarte. Puedes hacerlo en cualquier momento que sientas que lo necesitas, pero en los cambios de estación es muy recomendable, casi necesario. Personalmente lo concibo como un punto de inflexión por eso, en momentos de confusión mental, o en los que necesites tomar decisiones, cambiar de rumbo o incorporar hábitos saludables, puedes darte un descanso mediante un semi ayuno y aprovechar estos días para reflexionar, descansar y mimarte. Empezar de cero es posible. Concibe el semi-ayuno como un reset. Cuidarte es un regalo y una muestra de amor hacia ti. 

¿Cómo hacerlo? Fácil:

Tanto la entrada como la salida del semi-ayuno ha de ser suave y paulatina. Así le daremos tiempo a nuestro organismo para habituarse al cambio.

1. El día anterior al semi-ayuno, desayuna como lo harías normalmente. La comida del mediodía que sea fruta (sin mezclar, solo de un tipo) o una ensalada y la cena una crema de verduras o verduras al vapor o cocidas.
2. Día/días de ayuno: a base de licuados, tanto en el desayuno como en la comida y en la cena. Si sientes hambre, puedes también tomar entre horas infusiones (sin azúcar) de anís y manzanilla, de regaliz e hinojo, etc. O también caldos de verduras (de apio, cebolla, puerro, alcachofa, etc). No se trata de pasar hambre. 
3. Al terminar el ayuno empieza el día con una compota de manzana casera. Antes de comerla haz unas respiraciones profundas y tómala despacio. Cierra los ojos y saborea. Los primeros alimentos que comas después del ayuno te van a saber a gloria! Ves despacito pues hemos estado sin alimento sólido unos días y al incorporarlo se ha de ir poco a poco. Al mediodía puedes comer algo ligero, como una ensalada u otra compota. Cena crema de verduras o verdura al vapor o cocida. 

Al día siguiente sentirás más energía y vitalidad. Después del semi-ayuno, tu cuerpo estará más limpio y tu mente más despierta. Aprovecha! es el momento idóneo para incorporar algún hábito saludable en tu día a día. Por ejemplo, puedes practicar a diario el truco mencionado anteriormente y sustituir el primer plato de la comida y/o la cena por una ensalada. Con estos pequeños cambios diarios obtendrás un beneficio enorme.

¿Lo pruebas? ¡Anímate! 

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