29 agosto 2012

Vidas de cemento, corazones de hormigón


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Autor de la imagen: desconocido por el blog

¿Cómo hemos podido separarnos tanto de la Naturaleza? No me refiero solo a nivel físico me refiero sobre todo a nivel mental, tenemos la creencia de ser algo distinto y superior, de no formar parte de ella, pensamos que si la  destruimos no nos afecta, que es normal exprimirla como a una naranja, explotarla  hasta la saciedad, tanto a la Naturaleza como al resto de seres que comparten su existencia con nosotros. ¿Cómo el hombre siendo, teóricamente, un ser superior, racional, un ser pensante, utiliza esa capacidad para destruir y dominar? Y sobre todo ¿Cómo la mayoría de nosotros nos hemos tragado este sistema avaricioso que acaba con todo? 
En este mundo caótico en el que vivimos, siendo esclavos de un sistema político engañoso, en el que la democracia lo es solo por su nombre, donde el gobierno está en manos de los mercados y no de los políticos, donde se desoyen nuestras voces cada 4 años pasándose el testigo charlatanes de un mismo equipo… donde al mínimo síntoma  nos medican alegremente, y de por vida, sin antes buscar la causa, donde importa más la ganancia de las farmacéuticas que la salud de las personas, donde nos “alimentan” empresas gigantes que destruyen todo lo que encuentran en su camino sin importarles nada más que su bolsillo… Es imprescindible ser conscientes de esta manipulación de masas. Deberíamos tomar las riendas de nuestra propia existencia ¡ya!

Hemos echado por tierra las leyes de la naturaleza para alzar las nuestras… ¿Dónde nos está llevando esta prepotencia? 

" No es saludable estar bien adaptado a una sociedad  
 profundamente enferma "
    Jiddu krishnamurti        
El Kilimanjaro, el Amazonas, el Everest, los Picos de Europa, Perito Moreno… mira a tu alrededor, no hay nada más falso, artificial, más antinatural e irreal que nuestra realidad cotidiana. ¿Por qué vemos tan fuera de contexto, tan despreciables o inferiores a los indígenas de las selvas, a los animales, a la población de países, denominados por nosotros, subdesarrollados… si en realidad albergan más verdad, más vida y sabiduría que todos nosotros? Subdesarrollados... ¿El desarrollo es lo nuestro?  Ellos toman de su entorno solamente lo necesario y devuelven a la Naturaleza su gratitud transformada en gesto u acto.

La Tierra está viva, palpita… la estamos obligando a enfermar forzándola en extremo, dirigiéndola hacia una dirección errónea, hacia un destino inerte, cambiando su forma, su química, su esencia, vaciándola de sus tesoros ocultos, sacando de su escondite sus preciados minerales, robándole su estructura, liberando a la atmósfera sustancias antes inexistentes, cortando sus árboles… y al final somos nosotros mismos los que sufrimos las consecuencias; las sustancias por nosotros inventadas circulan por la atmósfera libremente, flotan en el aire que inspiramos y espiramos, son las mismas que van a parar al suelo dónde, tanto nutrientes como tóxicos, son absorbidos por las plantas que nos llenan el plato, aquellas que contaminan los mares y los peces que, con mercurio adornados, nos llenan los estómagos, y también esas que alimentan a nuestros esclavos modernos, las aves, las reses…

La madre Naturaleza es salvaje, exuberante, es vida y hemos sustituido su mágico abrigo por el cotidiano cemento gris, por tecnología, plásticos, monedas, mercados, jerarquías, políticas, opresiones, bienes materiales… y todo esto se traduce en una existencia vacía, sin objetivo ni rumbo… con el único fin de acumular posesiones, perdiéndonos siempre entre ellas, día a día… Sintiendo un gran vacío existencial a pesar de ser como dicen que debemos ser, a pesar de poseer lo que dicen que debemos poseer. Nos hemos dejado engañar, no necesitamos ni la mitad de lo que tenemos, todo lo que excede de lo esencial, sobra. Lo único que necesitamos ya lo tenemos, y lo perdemos a expensas de conseguir cosas y más cosas. Necesitamos tiempo para hacer lo que nos hace felices, tiempo que compartir con esas personas especiales; un ratito en compañía de los seres que quieres en tu vida, vale más que todas las posesiones materiales del mundo, imaginas tu vida sin ellos? Yo no.  Disfruta de ellos mientras vivan y te regalen su tiempo. Date cuenta de lo verdaderamente importante, que nunca es el dinero, el prestigio, el poder, la apariencia…

¡Párate! ¡Agita tu cabeza bien fuerte! ¡Despierta! El sistema monetario, la política, los mercados, el consumo, la moda… Es algo artificial, algo inventado para oprimir y dominar, nos han manipulado tanto que no vemos más allá de lo que hemos vivido en nuestra corta existencia, no vemos más allá de lo estipulado, como única verdad, única vía,  pero el camino, si atiendes, con frecuencia se bifurca...

Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos