09 noviembre 2019

Nombres y siluetas

Autor de la imagen: Cameron Gray
"En un mundo de apariencias,
es la forma, y no la verdad, lo que los ojos perciben. 
Así la razón es engañada, y el corazón se adormece
 a merced de los sentidos."

Fragmento de "El aislamiento del eunuco"

Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

07 noviembre 2019

El vuelo de la mosca

Hace unas semanas alguien muy cercano me comentaba: - parece, leyendo tu blog, que seas feliz contemplando el vuelo de una mosca. El tono, y el gesto, eran más bien burlones. A lo que contesté: - claro, es que soy muy feliz en algunos momentos y en otros estoy triste, cabreada, eufórica... como todo el mundo. 

Bendito momento, ese en el que lo que digan los demás te resbala cual gotas de agua sobre aceite. 

Vivir constantemente en lucha contra uno mismo, con el "noble" propósito en mente de "acumular puntos para": ser feliz, ser rico, ser aceptado, ser reconocido, ser respetado, ser correcto, alcanzar la iluminación... (cámbiese "puntos para" por "buen karma" y resultaría lo mismo) está bien para quien así lo elija. Pero lo justo sería que esa "elección" fuera real, propia, y no inculcada. Tenemos grabado a fuego, en el inconsciente, lo que hay que hacer y cómo. Y si no lo recordamos siempre aparece alguien que te ayuda a hacer memoria. Si uno vive desde otro lugar y se permite ser más amable con su persona y se permite parar en algún momento, siempre hay quien se molesta mucho por ello. Suelen ser justamente quienes viven en continua batalla, interna y externa.

Soy de la opinión de que cada cual ha de vivir, dentro de las posibilidades intraindividuales, a su manera. Siguiendo sus propias normas, pero sin dañar a nadie. Si el de al lado vive de manera totalmente opuesta a la tuya, porque así lo ha elegido libremente, que lo haga, adelante. No somos nadie para opinar sobre vidas ajenas. Es más, no deberíamos hacerlo pues somos demasiado ignorantes en demasiados aspectos. 

Por eso, no sería buena idea que hicieras demasiado caso a todo lo que aquí escribo. Vive (a tu manera) y deja vivir (a los demás, a la suya).

Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

31 octubre 2019

Agua de Florida

Litografía publicitaria de 1881
Hace un tiempo descubrí el agua de Florida y su historia, me pareció interesante para compartir. Fue creada por el perfumista Robert I. Murray, en Nueva York, como una versión más fresca del agua de colonia. Su nombre hace referencia a su base floral, que contiene Lavanda y Clavo entre sus componentes, pero también al lugar donde se creía que está ubicada la Fuente de la Eterna Juventud, el Estado Norteamericano de Florida. Hoy en día se sigue usando con la misma fórmula original que ya cuenta con 200 años.

El agua de Florida tiene múltiples usos y propiedades. Por ejemplo, gracias a sus propiedades antiinflamatorias se puede utilizar para dar friegas. Echar un chorrito en la bañera también es buena idea, nos beneficiaremos así de sus propiedades relajantes. Podemos añadirla al agua tibia de un barreño para aliviar los pies cansados pues calma y restaura. También se usa como spray para aromatizar el ambiente o rociar la ropa. Así como para aliviar el dolor de cabeza masajeando las sienes, o como loción para después del afeitado, etc. 

Si no quieres comprarla y te gusta hacer tus propios potingues puedes hacer esta versión casera de manera muy sencilla. Sus propiedades no serán exactamente las mismas pues los ingredientes varían, pero te puedo asegurar que como perfume es muy agradable, aunque no muy duradero. También matizar que hoy día hay productos específicos para los usos que se indican pero la gracia es hacerlo tú mism@ en casa, además de conseguir un producto 100% natural. Quiero resaltar que aunque hay quien le otorga propiedades mágicas o esotéricas no es esa la intención de este post.

Comparto la receta que hice. La elegí por ser bastante sencilla, aunque hay varias versiones. Viendo el resultado, creo que mejoraría aumentando la cantidad de cítricos para intensificar el aroma, quizá aumentar la proporción de cáscara de naranja.

Ingredientes
La piel de 3 limones, de 3 naranjas y de 3 pomelos. 21 clavos de olor (pueden ser menos, pero ¡me encanta su aroma!) y 3 ramas de canela. Un buen manojo de menta, otro de romero y, por último, otro de lavanda. Opcional: añadir aceites esenciales. Yo añadí 3 gotitas de mandarina.

Preparación
Simplemente se han de introducir todos los ingredientes en un tarro de cristal esterilizado y cubrirlos con una solución al 40% de alcohol puro 96º (no alcohol de farmacia) y 60% de agua destilada. Se agita para que se mezclen. Después se guarda durante 40 días en un lugar oscuro y fresco; en un armario, por ejemplo, y se va agitando a diario. Pasados 40 días se filtra el resultado, se embotella y... ¡voilà! ya tienes tu mejunje listo para lo que prefieras.

Para no desmerecer el agua de colonia, que es más antigua que el agua de Florida, decir que también es posible hacerla en casa. Quizá me aventure y experimente próximamente.

Las pequeñas cosas... Mis pequeñas cosas...  Clik aquí

Buenos Alimentos & Pensamientos& Sentimientos

30 octubre 2019

Komorebi, la luz que se filtra a través de las hojas

Autor de la imagen: desconocido por el blog
Adentrarme en un bosque, 
pasear lentamente. 
Detenerme. 
Maravillarme. 
Redescubrir decenas de matices.
Árboles majestuosos.
Ramas retorcidas por el tiempo,
lugar de paso de los pájaros.
La luz del sol atravesando las hojas. 
La brisa, que las mueve.
Su hipnótico sonido.
Sentir mi fuego interno...
Ardiendo.

Las pequeñas cosas... Mis pequeñas cosas
Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

23 octubre 2019

Los libros y los libreros


Encargar un libro a un librero. 
Esperar... 
Ir a buscarlo. 
Salir de la librería.
Ponerme las gafas mientras camino hacia el coche. 
Abrir la cubierta.
Paladear las primeras letras. 
Que impaciencia la mía...

Las pequeñas cosas... Mis pequeñas cosas

Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

21 octubre 2019

"Los renglones torcidos de Dios", y otras personas "de etiqueta"

Hoy estreno nuevo portátil, por fin. Haciendo honor a la estación que toca, me desprendo de lo que ya. no me sirve: mi viejo pc (ya muerto, por cierto... DEP) para dejar entrar lo nuevo... este recién estrenado cacharro, que aunque luce un semblante prometedor, no las tengo yo todas conmigo con que no me falle an tes de unos cinco añitos. Cruzo los dedos ;)

Mi noble (e ingenua) intención de abrir una nueva etapa se ve acompañada, y reforzada, por este nuevo trasto con el que seguiré tecleando para compartir reflexiones, chorradas e ideas varias. Y para hacer honor a este mini-punto de inflexión quiero hablar hoy de algo importante. Los denominados trastornos mentales.

Y así, sin más preámbulo, afirmo que la industria del cine ha hecho mucho, pero que muchísimo daño al respecto. Sino, recuerda estas pelis: "Psicosis", "El silencio de los corderos", "Múltiple"... Pareciera pues que una persona con la etiqueta de enferma mental tuviera una predisposición innata para cometer las mas crueles atrocidades, cuando en realidad no es así. 

Hace unos días fui al cine a ver "Joker", y cuál fue mi sorpresa al descubrir  una perspectiva mostrada diferente pues, en lugar de mostrar a un loco asesino, se muestra la realidad diaria de una persona, desde un lugar en el que es fácil ponerse en el lugar del otro. Esto nos permite empatizar en algunos momentos, pues nos acerca a su verdad, a él, a través de su dolor y su sufrimiento. No quiero desvelar mucho más de la peli por si tienes pensado ir a verla. Pero te la recomiendo. Es cruda, es muy triste y hay escenas fuertes, que por cierto... no esperaba, pero es de esas películas que te dan qué pensar. 

¿Cómo será el futuro de una persona con una infancia más que desgraciada? ¿Realmente tendrá las mismas oportunidades que el resto? ¿la etiqueta de enfermo mental será exclusiva para él o también se la endosarán a la persona que le maltrató en su infancia? ¿por qué en esta sociedad siempre se lleva la peor parte la víctima? ¿se podrá reponer totalmente algún día de sus traumas? ¿sus serios problemas determinarán finalmente su conducta? ¿y su vida? Si ni tan siquiera esa persona conoce su pasado porque no lo recuerda de manera consciente ¿qué probabilidades tiene de salvarse de la etiqueta de enfermo mental en un futuro? ¿La sociedad en estos casos actúa como flotador o como piedra?

Mucho que aprender. Mucho que enseñar. Mucho por hacer... para que la persona etiquetada de enferma mental deje de ser el blanco perfecto de múltiples injusticias y abusos. Para evitarle el dolor de bregar con "salvadores" que, en demasiadas ocasiones, la hunden todavía más que los verdugos más crueles. 

La etiqueta, o en su defecto la rareza diferencia, puede llegar a ser una losa que arranque de un plumazo toda credibilidad y visibilidad... Un@, a menudo, deja de ser persona a los ojos de los demás y pasa a ser "un nadie" indigno de respeto. Invisible.

Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

04 septiembre 2019

Wabi sabi, aceptar las imperfecciones

Mini maceta. Autor: Elisabet Blasco
Experimentando con la arcilla. 
Descubriendo al placer de trabajar con las manos. 
Cultivando la paciencia, el ir despacio.
Respetando los tiempos de espera.
Conectando con el vacío desde otro lugar,
con el susurro del sosiego transparente
Amasar, alisar, moldear...
Crear una pieza de la nada.
Dar forma a lo informe.
Disfrutar de los sentidos,
de la tranquilidad, 
De la suavidad de la pieza terminada,
de su color, que me aporta calma.
Mimar cada detalle, 
pintar, lijar, barnizar.
Y al final...
Aceptar las imperfecciones,
amar lo que es,
tal cual es.
Wabi sabi
Trabajando la arcilla
Trabajándome.

Las pequeñas cosas... Mis pequeñas cosas

Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

03 septiembre 2019

Una fuente, una esperanza...

Se ha secado el río... Los patos chapotean en un charco. Triste, solitario. Aislado bajo el puente de piedra, entre tierra seca, ya casi arena. Entre ásperas grietas que no traen buenas nuevas... 

Sí, se ha secado el río del pueblo dónde vivo. Este verano he tenido que ir en busca de "agua nueva"... Ríos, lagos y lagunas. Y los encontré, vaya si los encontré, espléndidos, en Andorra. Los patos también han subido río arriba, buscando, y han encontrado un pequeño estanque para bañarse. Dicen que quien busca encuentra. Hay tanto que aprender de los animales... Quizá si no se hubiera secado el río no me hubiera decidido a explorar otras opciones. Quizá si me hubiera dejado llevar por mis expectativas iniciales y me hubiera empecinado en hacer lo que hice tiempo atrás, disfrutar de las lagunas del pueblo, el verano no hubiera sido tan espléndido como está siendo. Por suerte, voy entendiendo, voy aprendiendo a fluir, voy adaptándome. Si las expectativas iniciales no se cumplen, se pueden crear otras nuevas sobre la marcha. Las expectativas, uno de nuestros condicionantes relevantes. Si nos aferramos a ellas y no permitimos o aceptamos un mínimo cambio de situación, sufriremos mucho. 

El otro día paseando por bosques cercanos llegué a una fuente. Pensé: "una fuente, una esperanza". Dicen los lugareños que si se seca esta fuente, lo que nos viene a decir es: "estem perduts" (estamos perdidos). Pero no, la fuente es generosa, por suerte... Espera paciente al sediento caminante que asciende por el sendero. Espera paciente al visitante, en la sombra, bajo las ramas de árboles antiguos

Sí, el río está seco, pero aún brota agua limpia de la fuente. Las circunstancias pueden cambiar, y si el cambio es para mal, es posible sobrellevarlo si aprendemos a adaptarnos. Si permitimos que el agua limpia de nuestra fuente interna fluya de nuevo. 

Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

31 agosto 2019

Adiós Agosto. Hola Septiembre

Termina este mes de Agosto. Empiezan, para la mayoría, las rutinas diarias. Si en lugar de vivirlo como una brusca ruptura, como si llegáramos al filo de un acantilado, intentamos hacer esta transición más suave, como si cruzáramos un puente, por ejemplo, quizá lo vivamos de una manera más agradable.

¿Qué has hecho estas vacaciones que te haya aportado bienestar y plenitud? ¿crees que podrías adaptarlo para que este mes se haga más llevadero? Ya se... Honolulu seguirá estando en Hawái... pero quizá puedas hacer algo "similar". Pregúntate qué cosas concretas son las que te han llenado de alegría estas vacaciones e intenta adaptarlo. No sirve algo genérico como "relajarme" ha de ser muy concreto, por ejemplo, "un masaje en los pies". El truco está en... ¡exacto! aprender a vivir con intensidad, apreciar los detalles más simples.

Podrías hacer algo cada día que te aporte bienestar. Te propongo que hagas tu lista "top seven" y la lleves a cabo. Al salir del trabajo podrías acercarte a una playa cercana o a un parque a pasear. O prepararte con esmero ese super desayuno que te da energía y saborearlo con mucha calma y atención. No hace falta que sean cosas excepcionales, de hecho, las cosas sencillas son las que nos proporcionan los mayores placeres. Se me ocurren un millón de cosas: podrías seleccionar una buena película para cuando llegue la noche, pasar un buen rato creando un bonito ikebana, ir a una librería en busca de un  buen libro, tomar un café en una acogedora cafetería y ojearlo, prepararte un tentempié delicioso para el trabajo y compartirlo con algún compañero... hay multitud de opciones. Además, si te gusta la playa ahora es el mejor momento. Rara vez me verás en una playa en Agosto, de hecho, este año aún no la he pisado, estoy esperando el que es el mejor momento para mi, que es... ¡Setiembre y octubre! (o de mayo a Julio).

La cuestión es intentar que tu mente no te lleve por mal camino y te amargue la existencia. Toma tú las riendas. Piensa en todo lo que puedes hacer para sentirte bien, en lugar de darle rienda suelta al polo negativo. 

Te deseo que tengas un feliz Septiembre (y Octubre, Noviembre, Diciembre, Enero...). Visualiza las transiciones como bonitos puentes en lugar de, aunque preciosos también, vertiginosos acantilados.

Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

30 agosto 2019

Rescatando palabras "antiguas"... ¿vivir o competir?

Aquí... contemplando. Autor imagen: Albert F.
Hace ya varias semanas que estoy bastante "ocupada" disfrutando plenamente de cada momento, por eso hoy - y quizá en días sucesivos - voy a compartir una publicación que hice en Facebook hace ya un tiempo. Sí, estoy en una muy buena época (a pesar de algunas cosas no tan buenas). Cuando este sentimiento - o actitud - me inunda lo aprovecho al máximo porque... ya se sabe, siempre acaban llegando momentos difíciles. 
Como he dicho, rescato esta antigua reflexión. Creo que es una buena oportunidad para parar, pensar y descubrir cuál es nuestra actitud vital predominante. ¿vives o compites? ¿compites contigo mismo o también con los demás?
Al hilo, decir que días atrás hice varias excursiones por la exuberante Andorra, me sorprendí parando cada cierto tiempo para contemplar. Sí, para contemplar, para saborear... para sellar cada momento en la memoria. Las excursiones se alargaban un poco pero valía la pena, y mucho. Quizá años atrás hubiera caminado sin apenas descanso y con un solo objetivo: llegar a la cima. No me hubiera fijado, por ejemplo, en aquella frágil y titilante flor. No hubiera descubierto su exquisito aroma. Y me habría perdido la oportunidad de hacer un perfume con sus pétalos, ya sabes, las pequeñas cosas, ¡que son enormes!. Es más, esta vez ni tan siquiera coroné una cima. Preferí hacer excursiones por un terreno más asequible y disfrutarlo al máximo. Lo más que hice fue ascender hasta unos lagos, espectaculares por cierto (te dejo aquí el enlace por si te animas). Y es justamente en estos días de disfrute que soy consciente de algo: la felicidad te atrapa justamente cuando te relajas y aprendes a saborear la vida, sin buscar nada especial, sin esperar nada más que vivir plenamente este preciso instante. La felicidad se posa en tu hombro y tú solo puedes hacer una cosa, agradecer y dejar que te inunde, sin más. 
Y ahora sí, sin más preámbulo te dejo con el post:
"Algo tremendamente perverso se esconde tras el imperativo: "conviértete en la mejor versión de ti mismo". ¿Acaso no somos "suficiente"? ¿Hay que ser "el mejor"? ¿No somos dignos tal cual somos? ¿Dónde queda la aceptación y la autoestima, desde este prisma?
Creo que hay que volver al origen, simplificar. Es decir, ser quienes somos sin culpa ni frustración, sin peso sobre nuestros hombros. Y querernos, querernos mucho.
De todos modos defiendo unos valores básicos, a mi modo de entender, para vivir en armonía conmigo y con los demás, pero más allá de eso, tratar de estar en continua lucha para ser "el mejor" es un camino que se precipita irremediablemente hacia el abismo de la infelicidad permanente.
No me entiendas mal, si alguien siente que debe superarse en determinados aspectos es lícito que lo haga, pero con cariño, siempre desde la autocompasión y el amor hacia si mismo, y con el fin de vivir con mayor plenitud y armonía consigo mismo y con el entorno, no para ser el mejor, y nunca desde la lucha constante que arrastra al desaliento y a querer cada vez más y más para saciar esa carencia, ese vacío oculto (el de no aceptarse, el de no quererse). Pero sobre todo, el hecho de superarse debe ser algo que nazca de dentro, nunca debe ser algo impuesto por una persona externa, pues así tu autoestima peligra y te conviertes en la diana perfecta de múltiples abusos.
Por eso es tan importante conocerse, aceptarse y quererse de verdad porque una persona con tal solidez rara vez será víctima del otro (ni de si mismo).

Te dejo este enlace para reflexionar. El artículo termina así: "Así el nombre Gabriela Andersen se convirtió en sinónimo de determinación y perseverancia." 


¿Tú qué opinas? ¿perseverancia u obsesión? ¿autoagresión? ¿límites saludables rebasados? ¿Hay que aplaudir estas conductas aún cuando la salud está en juego? ¿Esta actitud refleja una autoestima saludable? ¿Es deseable cumplir un sueño a toda costa? ¿queda tiempo para vivir si solo compites?"


Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

29 agosto 2019

Ikebana. Un espacio de libertad

Autor: Elisabet Blasco
Ikebana.
Un espacio de libertad
Sin normas. 
Aflorando la creatividad.
Un rincón de belleza y armonía.
Deleite. Plenitud. 
Equilibrio. 
Paz.

Ikebana: 
"La vida y la muerte"

Las pequeñas cosas... Mis pequeñas cosas...
Clik aquí

Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

27 agosto 2019

En un rincón de mi cocina...

Autor de la imagen: Elisabet Blasco
Bajar al huerto. 
Coger un manojillo de perejil. 
Cerrar los ojos. 
Inhalar despacio. 
Apreciar el aroma de los tallos, recién cortados. 
Abrir los ojos. 
Maravillarme con el brillo de sus hojas. Con su tacto. 
Tan tiernas, aromáticas, frescas... 
Sentirme parte. 
Descubrir la flor de ajo, erguida a varios palmos de la tierra. 
Fuerte. Sólida. 
Formar un ramillete. 
Adornar un rincón de la cocina con él. 
Dar valor a los pequeños detalles. 
Disfrutar de la sencillez. Amar lo cotidiano. 
Valorar la vida diaria. El día a día.
Redescubrir en lo ordinario, lo extraordinario. 
Regalos de la naturaleza. 
Lecciones de la naturaleza. 

Las pequeñas cosas... Mis pequeñas cosas...

Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

17 agosto 2019

Cuando apenas nada te queda...

Estos días he podido comprender más profundamente, si cabe, cómo las pequeñas cosas pueden llegar a convertirse en algo enorme. He podido comprobar como, para alguien, pueden llegar a ser todo, lo más esperado. Y es cierto, lo que para uno es una nimiedad, algo insignificante, algo sin importancia, para otro es su vida entera. 

No, hoy no voy a hablar de mis pequeñas cosas sino de las suyas... las de ella, las de ellos...

Días atrás he frecuentado un hospital. Iba a visitar a mi padre. En una de esas visitas, entablé conversación con uno de sus compañeros de habitación, un señor de 86 años que, aunque enfermo, tenía una vitalidad envidiable. Y una actitud ante la vida digna de admirar. Su hija, que imagino tiene una edad similar a la mía, tiene ataxia. Este trastorno afecta a la capacidad de coordinación del movimiento y, en su caso, es causado por un deterioro progresivo del cerebelo. Su enfermedad empezó a los 8 años. Ahora lleva 5 viviendo en un centro especializado, pues sus padres son muy mayores y no pueden hacerse cargo de ella. El caso es que su estado empeora con el paso del tiempo. Ahora va en silla de ruedas, necesita ayuda para todas las actividades diarias. Para  moverse, para la higiene, para comer, etc. Y empieza a tener problemas de deglución y de visión... Ella es consciente de su deterioro. 

El mayor deseo de este señor era que le dieran el alta para poder llevar a su hija cerca del mar. - Le encanta, me decía. Se pone muy contenta cuando vamos a verla y salimos a comer juntos. Supongo que ese momento representa para ella una de sus pequeñas cosas, el polo positivo de la balanza. Las pequeñas cosas... esas que, a veces, pesan tanto que su nombre pierde el sentido pues dejan de ser pequeñas para transformarse en algo grande, enorme... 

No pude quitarme de la cabeza a esta mujer en unas horas. Es joven. Es dependiente total y sabe con certeza que cuando sus padres ya no estén se quedará "sola". Aún así sabe sacar fuerzas, milagrosamente, para disfrutar de sus pequeñas cosas, que seguro para ella lo son todo... Su familia, el mar, los sabores, las texturas... 

No pude evitar recordar con nostalgia a "mis niños". Unas personas también residentes de un centro especial. Personas con parálisis cerebral, también en silla de ruedas, también dependientes. Personas con trastornos mentales severos y de conducta... que disfrutaban con la visita de su gente, con las salidas a la piscina, al cine, a la playa... "Mis niños", Flora, Juan Carlos, Marta, Carmen, Tomás... Siempre los recuerdo (del latín re-cordis: volver a pasar por el corazón) y es que los quise mucho. Cuando regresan a mi mente siento que, en  la mayoría de ocasiones, muchos de nuestros problemas no lo son en absoluto. Durante los ocho años que cuidé de ellos me enseñaron tantas cosas que podría afirmar que, en muchos aspectos, fueron mis maestros. Justo fui a parar allí después del gran "crak" de mi vida, y ellos me ayudaron tanto... mucho más que yo a ellos. Es la pura verdad. En estos años no he sido capaz de volver a verlos. La tristeza de verlos allí me mata y se que algunos ya no están...
Es una pena, pues con el tiempo las lecciones se olvidan. Pero ella, la hija de este señor, me las ha recordado. Solo puedo agradecer a ese hombre que me haya ayudado a recordar... Recordar lo mucho que tengo que agradecer a diario: puedo desplazarme de un lugar a otro, sola. Puedo hacer mi propia comida y degustarla sin problemas, puedo caminar, correr, nadar, bailar, abrazar, puedo respirar... Y siento un profundo agradecimiento por ello, lo había olvidado... 

No, muchos de nuestros problemas no lo son en absoluto o, al menos, no son tan grandes como creemos. 

Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

16 agosto 2019

La ansiedad y yo

¿Has sentido ansiedad alguna vez? Si tienes la suerte de no haberla experimentado, por mucho que leas al respecto nunca la conocerás realmente ni podrás entender lo que se siente ( y espero de corazón que nunca lo averigües). En cambio, si la has experimentado en carne propia sabrás de lo que hablo. Cuando una persona convive con esta situación, su vida se convierte en algo así como una actividad maratoniana de constante superación. La primera reacción que uno tiene al sentir los síntomas es un deseo intenso de querer escapar del propio cuerpo, de desaparecer, y poder así deshacerse de ellos, pero esto es imposible.

Aun recuerdo la angustia que sentí, hace ya unos años, en la feria del libro de Madrid. Fue la segunda vez que acudía al evento, y se me ocurrió la "genial" idea de ir en fin de semana... Todavía puedo sentir la sensación de asfixia... No cabía un alfiler en los jardines del retiro, me costaba avanzar por la aglomeración de gente y sentía bastante calor, entonces empecé a notar un agobio más que importante... De repente empecé a notar temblor y sudor de manos, palpitaciones y unas ganas irrefrenables de llorar por la impotencia que sentía. Y ahí estaba yo... lejos de casa, en una ciudad que no era la mía, sola, y con un ataque de pánico en plena feria del libro. Siempre he sido dada a enfrentarme a mis miedos pero creo que esta vez me pasé de valiente (o de insensata). El malestar era tan grande que me impedía pensar con claridad, sentía una especie de aturdimiento difuso. Para que te hagas una idea, la sensación es como si tu cerebro se bloqueara por momentos, se queda en una especie de stand-by. En cierto modo, mis deseos se cumplieron ya que, de alguna manera, desaparecí. Aquello en lo que me estaba convirtiendo por momentos no era yo, no era ni siquiera mi sombra. Cuando ocurre esto actúas por inercia y haces lo que buenamente puedes. Lo que mi mente me permitió hacer en aquel momento fue: ponerme rápidamente las gafas de sol para ocultarme tras ellas, pues la vergüenza es un efecto secundario en estos casos... Después busqué un rincón un poco apartado para intentar calmar mi respiración. Y finalmente llamé a una persona querida. Y hablando mientras paseaba por un lugar más despejado de gente, poco a poco volví a mí. 

¿Te he ha pasado algo similar? ¿Qué haces cuándo esta sensación te atrapa? ¿Qué te funciona? A todo el mundo no le funciona lo mismo. Hay quien necesita acción, sacar adrenalina. Otros necesitan parar, respirar con calma. A otros les ayuda dar un paseo, o escuchar música mientras toman una infusión relajante, etc. Creo que hay que tener en cuenta el grado de malestar percibido, ya que alguien con una percepción de malestar alta vivirá esta experiencia desde un lugar muy distinto al de otra persona que lo viva con una intensidad menor. Resumiendo mucho, las estrategias para sobrellevar estas situaciones se podrían dividir en dos grupos: aquellas que dirigen la atención hacia dentro y las que lo hacen hacia afuera. 

Puede ocurrir que en el momento crítico no dispongamos de tiempo para pasear o para tomar una infusión. Entonces ¿Qué podemos hacer? Ante una situación así, lo primero que tenemos a mano, lo más inmediato, ¿Qué es? Nuestro cuerpo, nuestra respiración. En estos casos hay quien recomienda inspirar y exhalar en x tiempos (en cuatro, por ejemplo), pero en casos de mucha ansiedad en los que la respiración se dispara hasta alcanzar niveles extremos pretender controlarla de manera tan radical generalmente aumenta el malestar. Creo que es más adecuado intentar inspirar profundamente (hasta el nivel que cada cual pueda), hacer una pequeña retención y exhalar lo más lentamente posible, pero sin forzar demasiado. Si la retención nos causa angustia es mejor no hacerla. Esta sería una estrategia que dirige la atención hacia dentro, hacia la propia experiencia de la respiración. Veamos ahora las del segundo grupo.

Otra estrategia que nos puede ayudar es distraer nuestra atención o reconducirla hacia un estímulo neutro o positivo. Como he dicho cada cual ha de indagar y descubrir qué le funciona. Hay que tener en cuenta que el sistema nervioso autónomo está muy activo (sudoración, temblor, taquicardia, etc.) por eso una alternativa para aquellos a quienes no les funcione atender la respiración, sería "mirar hacia afuera", salir de la propia experiencia interna y centrarse en una actividad externa. Podría decirse que la distracción puntual es adaptativa en algunos casos. Después, una vez pasados los síntomas más intensos, y si la persona no lo vive con demasiada angustia, será posible atender la experiencia interna para mirar hacia dentro.
Hay distintas formas de redirección de la atención hacia un estímulo neutro o positivo: llevando todos nuestros sentidos hacia fuera, al entorno, por ejemplo podemos observar minuciosamente una hoja, el paisaje, sentir una textura concreta, escuchar algún sonido, etc. También se puede hacer ejercicios mentales: contar de 100 hacia atrás, cantar, sumar números, etc.
Practicar ejercicio es beneficioso, ya sea correr, nadar... también hacer alguna práctica de atención plena como modelado de arcilla, meditación, yoga, etc. No obstante, si se dan reiteradas situaciones de este tipo lo adecuado es acudir a un profesional que nos pueda ayudar. 

Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

27 julio 2019

Mi pequeña botica

Autor de la imagen: Elisabet Blasco
Los mejores placeres suelen ser los más sencillos... 

Me detengo en el camino para contemplar la silueta de la montaña, 
la que se alza orgullosa en su intento de acariciar las nubes, pues ya roza el cielo. 
Observo el verdor de arbustos y árboles. 
Me abandono en el tacto leñoso del tomillo, 
en el aroma del romero y la melisa... 
Estoy aquí, en este momento, estoy en casa. 

Busco los preciados tesoros naturales de mi entorno. 
Guardo la esencia de la montaña en pequeños botes de vidrio. 
Remedios naturales para el día a día. 
Un sencillo regalo repleto de amor para mis seres queridos. 

Ojalá estas hierbas curen todos sus males…  

Las pequeñas cosas... Mis pequeñas cosas...

Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

17 julio 2019

Pequeños y lindos roedores

Autor de la magen: Elisabet Blasco

Once upon a time…

Hace ya algún tiempo que ocurrió... Y no fue la única vez, que fueron tres.
Tres ratoncitos heridos (dos de ellos por mis mininos salvajes).

El primero: hallado en la montaña. Lo encontré aturdido en un charco. 
Rescate (metido en la funda de la cámara de fotos), curas, avellanas y muchos mimos. ¡Salvado y liberado!

El segundo (el de la foto): encontrado en casa, bajo las rocas, cerca del ciruelo. 
Rescate, curas, avellanas y muchos mimos. ¡Salvado y liberado!

El tercero: encontrado en casa, en el exterior. Inmóvil, aterrado. Mi gato delante de él... Rescate, curas y muchos mimos...

Las pequeñas cosas... Mis pequeñas cosas...

Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos

13 julio 2019

Gurús, expectativas, limitaciones, decepciones y aprendizaje

¿Te has adentrado alguna vez en algún entorno espiritual? ¿Has tenido un gurú? Actualmente todos entendemos que un gurú es un maestro espiritual. Como curiosidad decir que, aunque su etimología señala que "gu" significa, oscuridad y "ru", destruir - por tanto "gurú" se podría traducir como: aquel que destruye la oscuridad - indagando, he encontrado la historia de la palabra. Originalmente significaba "pesado", fue siglos después que derivó en maestro. 

Si has tenido contacto con entornos espirituales sabrás que en la mayoría, si no en todos,  se habla de oscuridad, de luz, de ignorancia, de sabiduría y un largo etcétera. Toda una serie de palabras que damos por hecho todos conocemos pero que normalmente cada cual las entiende según su idiosincrasia. Centrándonos en la primera, ¿Qué entiendes por oscuridad? ¿ausencia de luz? Entonces ¿Qué es luz? Para simplificar mucho: para los creyentes, la luz puede estar representada por su Dios, que a su vez será símbolo de determinados valores. Para los ateos podría representar, en esencia, exactamente los mismos valores, o no. La luz, entonces, podría representar el polo positivo, ya sea alegría, confianza, compasión, esperanza, generosidad, amabilidad, etc. Aunque si tienes otra opinión me encantará conocerla.

Desde esta óptica, y aceptando la premisa que vivimos en un mundo dual. ¿Realmente es beneficioso disipar "la oscuridad"? ¿Podríamos disfrutar de la calma sin una tormenta previa? ¿podríamos apreciar un amanecer si no conociéramos la noche? ¿Podríamos obviar absolutamente todo el polo "negativo"? ¿realmente es beneficioso vivir de manera estática, siempre "luminosos",  obviando nuestros ciclos naturales? Es más ¿queremos hacerlo o es una necesidad creada como otras tantas? ¿No nos estaremos complicando demasiado la vida? Si uno empieza a creer a pies juntillas que ha de cumplir con determinadas máximas para "purificarse" (porque "es sucio") o para encontrar la verdad (porque vive en una mentira) o para disipar la oscuridad, etc. ¿no se está creando una serie de obligaciones innecesarias? Quien sabe si le van a beneficiar o a complicar aún más la vida. De entrada si uno se siente impuro, ignorante, oscuro.. ¿no generará esto demasiado malestar?

Mi experiencia con estos entornos que representaron en su día ese papel de "disipadores de la oscuridad" no me dejó indiferente. Quizá lo que algunos perciben como un néctar, otros ven claramente que a la larga esa miel se tornará amarga. Un gurú, generalmente, es una persona que se posiciona por encima del resto, que se permite opinar, juzgar (aunque predique lo contrario), en el mejor de los casos... ¿Es beneficioso darle ese poder a alguien que apenas conoces? Una persona con una autoestima débil, con carencias afectivas o que esté pasando por un momento crítico es muy vulnerable, y puede sufrir situaciones nada agradables en estos entornos. Se de lo que hablo. Y esta es la razón por la que muchos de mis artículos son críticos con estos temas, porque me gustaría poder ahorrarle un sufrimiento innecesario a alguien susceptible de vivir "el lado oscuro de la espiritualidad", que también lo tiene. 

Hay diferentes tipos de personalidades. Quizá a alguien le beneficie tener un guía temporal, porque solo no puede o cree no poder seguir con su vida. A otra persona quizá la figura del gurú le traiga más perjuicio que beneficio. Las expectativas de cada cual son una variable importante en todo caso. Hay que señalar que el gurú no es infalible, también tiene sus propias limitaciones y algunos las obvian por completo. No obstante, mi opinión es que ha de llegar el día en que la persona se sienta con la madurez suficiente que le permita verse capaz de vivir por si misma, con sus errores y aciertos, pero los suyos propios. Al final uno debe aprender a soltar, pero de verdad, y dejar de repetir frases hechas. Sobre todo, es imprescindible aprender a sacar unos aprendizajes y conclusiones propios, sin imitaciones, sin copiar a otros que admiras, ni repetir frases hechas sin una reflexión previa porque al final, lo que cuenta es tu aprendizaje real, no las apariencias. Si no haces este proceso serás fácil de enredar pues no habrás adquirido un criterio propio. 

El próximo post será un mini post, que estos día me vengo arriba ;) Compartiré otra de mis pequeñas cosas. Te va a encantar o te va a dar, como a mi madre, mucha grima...

Buenos Alimentos & Pensamientos & Sentimientos